Arthur Rimbaud – Una Temporada en el Infierno

Una temporada en el infiernoLa crítica entiende que una temporada en el infierno es el adiós del poeta a esa alquimia del verbo. Pero antes de ese adiós, que Seri definitivo hacia 1875, cuando cesa de escribir, Rimbaud describe en su libro todas las frases de su tentativa de hallar la belleza por medio de una alucinación voluntaria. Comienza por inventar las colores de las vocales:”A negar, E blanca, I roja, U verde, O azul: vocales “. Buscaba el joven poeta un sistema de correspondencia entre los sonidos y colores. Rimbaud está atrapado en la adolescencia incompleta, la temporada en el infierno, y la edad adulta, la temporada del confort, está en medio de un pasado para el execrable y un futuro que teme.  Su temporada en el infierno fijo un verbo poético accesible a tozos los sentidos, una lengua llena s de perfumes, sonidos, colores. Rimbaud le da libre curso a asociaciones sorpresivas, a su imaginación ardiente, a aliteraciones sorpresivas, a su imaginación ardiente, a aliteraciones sugestivas y metáforas audaces, hasta llegar a un verso liberado que pronto se transformaría en el verso libre de sus posteriores iluminaciones.

Dato interesante…  Poetas malditos se llamó a un grupo de escritores simbolistas que incorporaron el mal como esencia del hombre mismo y lo reflejaron en sus poesías. La expresión “Poetas malditos” tiene sus orígenes en un libro de Paul Verlaine llamado “Les poetes maudits”, publicado en 1888. La obra de Paul Verlaine fue una suerte de homenaje a Arthur Rimbaud y en él evoca y elogia a seis poetas contemporáneos: Tristan Corbiere, Stéphane Mallarmé, Marceline Desbordes Valmore, Auguste Villiers de L’Isle-Adam y Pauvre Lelian.

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Walt Whitman – Canto a mí mismo

A song of myselfSu obra poética Canto de mí mismo (1855) la cual se centran en la alabanza y el canto del Yo. En esta interpretación del Yo que realiza el poeta, se percibe un yo que se convierte en un individuo en busca de su propia satisfacción en el mismo y en los otros individuos como parte de una interrelación excepcional; que le aportan sentido a su escrito poético. En el Yo que describe el autor, busca la posesión de éste y a través del individuo se relata y conoce las cosas pertenecientes al mundo. Por lo tanto, el sujeto se configura como una pieza esencial dentro de la composición del universo y la naturaleza. Whitman se rige por su ideal de realidad, y la oposición de su tiempo y su forma de ver sus cosmos en su pensamiento, emplea su creación interna para recordar al objeto ausente para satisfacer sus propias necesidades de manera progresiva, creciendo en su literatura, su realidad, su inteligencia y su creatividad. Describe la naturaleza humana sus deseos y sus necesidades, sus sueños y sus ilusiones en un espacio real sin ser un soñador ilusionista; la poesía de Canto de mi mismo se escribe en un tono optimista, en un lenguaje entendible y fácil de digerir, el poeta cuentea la confianza que el hombre debe tener en sí mismo.

Whitman no limita su poesía, en solo palabras descriptivas y elocuentes; abarca lo que para él es su naturaleza, sus deseos y sus emociones; por tal razón, Canto a Mí Mismo no tiene distinción de genero, de credo religioso, de edad, de conocimiento, de sabiduría o costumbre; habla de los animales de los bosques, y de las rutinas de los obreros; en últimas, quiere tocar, aunque sea por un instante, la totalidad de lo que existe en su imaginario ideal.