“El joven rey” – Oscar Wilde

El joven rey es un relato del autor Oscar Wilde narrado en tercera persona y en el cual usa un lenguaje descriptivo. En esta obra Wilde cual intenta hacernos reflexionar sobre el cómo actuamos con todas las personas. Al principio de la obra en donde menciona una breve historia de cómo un joven que había sido desheredado vuelve a retomar el trono después de que el viejo rey lo había estado buscando, lo cual es una manera de ejemplificar que en alguna situación necesitaremos de alguien y a pesar del orgullo que una persona pueda tener, la necesidad por obtener algo puedo hacernos cambiar de parecer.

Por un lado, un día anterior a su coronación el “joven rey” tuvo tres sueños que cambiarían su manera de pensar. En su primer sueño, muestra a un grupo de trabajadores donde pasan arduas horas haciendo el manto que vestirá el re; es ahí donde se empieza a dar cuenta de todo lo que coronación y vestimenta han provocado; se da cuenta que el trabajo es excesivo por parte de cada trabajador no es bien recompensado, pues ellos son gente humilde y de escasos recursos que por una poca cantidad de dinero necesitan eso trabajos tan pesados.joven rey

En su segundo sueño, se encuentra en un barco, dónde jóvenes se adentran al mar para buscar una perla que sea la más hermosa y digna de estar en el cetro del “joven rey”. El joven rey se percata de que debido a la presión de la profundidad del mar, un joven muere por hallar la perla más hermosa. Eso provoca que piense de otra manera pues ahora se da cuenta de que se pierden algunas vidas por cosas materiales, que se podría decir son menos importantes que la vida de un hombre.

En el tercer sueño, se da cuenta de que multitudes de personas buscan rubíes para la corona del “joven rey”, parece ser una competencia en la cual hay demasiada muerte y avaricia; En todos los sueños se había dado cuenta que todos los desastres eran debido a él y a sus lujos, pero en este caso toda esas problemáticas se basaban en sólo encontrar un rubí para su corona.

Por otro lado, al día siguiente, es decir, cuando ya iba a ser coronado llevaban el manto de oro del primer sueño, el cetro con la perla del segundo sueño y su corona con el rubí del tercer sueño, el “joven rey” recuerda cada uno de sus sueños y recuerda el camino por el que pasaron todas las personas que él pudiera tener esas pertenencias. Al recordarlo decide que le traigan la ropa con la que había llegado. El usaría trapos viejos, ropa usada y fea, pero aun así decidí ir a la catedral donde lo coronarían, a pesar de los insultos del pueblo y risas de la gente que lo veía.

Al llegar a la catedral, el Papa decide que no lo coronará así, en ese momento, al reconocer que la gente veía las cosas de una mala manera, “el joven rey” decide orar, y por arte divino surge una luz, aparece un “ser divino” que lo viste con cosas hermosas, pero usando elementos brindados por la naturaleza. Así que después sale de la catedral vestido de esta manera y todo el pueblo queda anonadado, sin palabras, pues gracias a este “ser divino” pudo causar algún tipo de cambio en la mentalidad de las personas.

Se interpreta que Wilde intenta en este cuento, une el cristianismo y el esteticismo. El protagonista es descrito como alguien poseído por “una extraña pasión por la belleza que estaba destinada a tener una gran influencia en su vida”. Se encuentra en un estado continuo de éxtasis mientras disfruta en privado de las múltiples bellezas de las obras de arte de su palacio. No obstante, su alegría es efímera. Mientras su naturaleza se desarrolla, se da cuenta en los sueños sucesivos del dolor y el mal que acompaña la adquisición de tales magníficos objetos de arte. El resultado es que se convierte en cristiano, abraza la pobreza y acude a su coronación harapiento. De este modo, tras abandonar el mundo del arte privado del viejo rey satánico, que había asesinado en secreto a sus padres, el joven rey entra en una nueva esfera estética, pura e indescriptiblemente bella. El cristianismo en mostrado en este relato como la forma más alta de esteticismo.

Como colofón, este cuento nos hace darnos cuenta de cómo la gente ya sigue un patrón establecido, dónde ya al ver algo distinto lo vemos mal. La sociedad critica todo lo diferente y sería muy difícil que una sola persona haga cambiar de opinión a todas las demás, sin embargo, en este cuento de Wilde gracias al “ser divino” es logrado. Considero es un cuento demasiado reflexivo pues la mayoría de las veces no nos damos cuenta de lo que algunas personas hacen. A veces, necesitamos de las demás personas pero nuestro orgullo no nos deja pensar de otra manera, desafortunadamente nos encontramos en un momento donde la gente es muy cerrada y no permite un cambio en su forma de pensar. A pesar, de cualquier condición económica uno debe de ser humilde en cualquier aspecto y tomar en cuenta cada pequeña acción de las personas, Pues todos somos seres creados para convivir en paz.

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